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SALARIO NOMINAL VERSUS SALARIO REAL - EL APLANAMIENTO DE LA NÓMINA


 

SALARIO NOMINAL VERSUS SALARIO REAL
EL APLANAMIENTO DE LA NÓMINA

 
 En un ambiente inflacionista la cuantía del salario es “inflada” artificialmente; al “enfermarse” el dinero por obra de la merma creciente de su poder adquisitivo, mengua la capacidad del salario, y ello induce al Gobierno -presionado por las clases sociales más afectadas- a decretar aumentos compulsivos, cuyo efecto es efímero, pues no correspondiendo los incrementos con la real producción de bienes y servicios, tales aumentos son trasladados a los precios; éstos crecen inexorablemente y empujan a nuevos aumentos salariales, a los cuales les aguarda la misma suerte. Gira de este modo el torno incontenible de la espiral inflacionista.

Este fantasma de la inflación no surge de modo repentino en los últimos años. Se destaca como antecedente en el primer Gobierno de Carlos Andrés Pérez, el cual en 1974 decreta por primera vez, un salario mínimo de quince bolívares (Bs.15,oo) diarios, es decir, de cuatrocientos cincuenta bolívares (Bs.450,oo) mensuales, que abarcaba a todo género de trabajadores, salvo los domésticos, creando una igualación artificial y arbitraria.

Puede bien decirse, con las naturales reservas propias de una afirmación general, que desde la época de Juan Vicente Gómez hasta el mencionado año de 1974, había persistido una situación económica en la que predominaba la estabilidad del signo monetario, y que fue justamente la mentada medida el primer síntoma en el que se avizoraba una tendencia hacia el desorden en el manejo de la política económica. No obstante, la moneda preservó un relativo estado de equilibrio, que fue cediendo por las prácticas erráticas de los sucesivos Gobiernos, y que hizo eclosión en 1983, con el viernes negro, en el que se añade al fenómeno de la inflación, otro agente de perversión del poder adquisitivo de nuestra moneda: la devaluación de la misma.

Se inicia, entonces, una cadena incontenible de erosión del poder adquisitivo del bolívar, en la que marchan parejamente -con sus devastadores efectos-, la inflación y la devaluación, y que impulsa a la Administración Pública a decretar aumentos compulsivos del salario mínimo, y asimismo del expediente de los aumentos generales del salario, que surten en el sector público y privado el efecto de utilizar como mecanismo de compensación de la clase trabajadora las asignaciones no salariales. Desvirtuándose la institución del salario (“Cesta Ticket”).

En cuanto al salario mínimo, cabe expresar que tanto en la novedosa Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999, como en la Ley Orgánica del Trabajo, las Trabajadoras y Trabajadores de 2012 (LOTTT, vigente), se establecen mecanismos específicos para la fijación de un salario mínimo vital y un salario suficiente. La legislación venezolana es precisa al establecer los distintos mecanismos para la fijación del salario mínimo, de manera que tanto el legislador de la LOTTT y La Constitución de la República del año 1999 establece que “El Estado garantizará a los trabajadores y trabajadoras del sector público y privado un salario mínimo vital que será ajustado cada año, tomando como una de las referencias el costo de la canasta básica. La Ley establecerá la forma y procedimiento”. En conformidad con dicha preceptiva, el Estado se obliga a garantizar este derecho, utilizando dos normas de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores, y las Trabajadoras: el Artículo 111° y el Artículo 129°, que se transcriben a continuación:

Aumentos salariales

Artículo 111. El salario debe ser suficiente para satisfacer las necesidades materiales morales e intelectuales del trabajador o trabajadora y de su familia. Se aumentará en correspondencia a la justa distribución de la riqueza. Los aumentos y ajustes que se hagan serán preferentemente objeto de acuerdos.

El Ejecutivo Nacional podrá decretar los aumentos de salario y medidas que estime necesarias, para proteger el poder adquisitivo de los trabajadores y las trabajadoras. A tal fin realizará amplias consultas y conocerá las opiniones de las distintas organizaciones sociales e instituciones en materia socioeconómica.

En ejercicio de esta facultad, el Ejecutivo Nacional podrá:

a) Decretar los aumentos de salario respecto de todos los trabajadores y todas las trabajadoras por categoría, por regiones geográficas, por ramas de actividad, o tomando en cuenta una combinación de los elementos señalados.

b) Acordar que a los aumentos de salario puedan imputarse los recibidos en los tres meses anteriores a la vigencia del decreto y los convenidos para ser ejecutados dentro de los tres meses posteriores a la misma fecha.



Salario Mínimo

Artículo 129. El Estado garantiza a los trabajadores y las trabajadoras del sector público y del sector privado un salario mínimo que será ajustado cada año, conforme a lo establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. El salario mínimo será igual para todos los trabajadores y las trabajadoras en el territorio nacional y deberá pagarse en moneda de curso legal. En consecuencia, no podrá establecerse discriminación alguna en su monto o disfrute, incluyendo aquellas fundadas en razones geográficas, ramas de actividad económica o categoría de trabajadores y trabajadoras. No podrá pactarse un salario inferior al establecido como salario mínimo por el Ejecutivo Nacional.

Previo estudio y mediante Decreto, el Ejecutivo Nacional fijará cada año el salario mínimo. A tal efecto, mediante amplia consulta conocerá las opiniones de las distintas organizaciones sociales e instituciones en materia socioeconómica.


Como podemos constatar de la letra de los preceptos legales antes transcritos, el elemento fundamental para la fijación compulsiva del Salario Mínimo por parte del Ejecutivo Nacional, así como para los aumentos generales de Salario, es el incremento desproporcionado del costo de vida (inflación). Nunca ha sido suficientemente previsivo el Ejecutivo al hacer uso de este medio coactivo de incremento del salario, pues no se dan cuenta, que la inflación no sólo desencadena un aumento de los precios, sino que surte el efecto nocivo de aplanar la nómina de las empresas, toda vez que al elevar el monto del salario mínimo fuerza a éstas a un corrimiento de la escala salarial, que la mayoría de las empresas no puede soportar, sino que represa, lo que genera un aplanamiento de la nómina, los salarios tienden al mínimo, 40% del sector formal de la economía gana un salario mínimo y según el estudio de la UCAB para la pobreza : “actualmente cerca de 40% de la población económicamente activa, que está ocupada, gana un salario mínimo o menos, y que al sumar a aquellos que ganan de dos salarios mínimos hacia abajo, el porcentaje aumenta a 82%. El resto, muy pocos, recibe como remuneración tres salarios mínimos o más. “Es un desequilibrio enorme”.

Lamentablemente no han sido publicados los datos oficiales sobre la inflación.

El Cenda determinó que la canasta básica - unidad de medida para la fijación de un salario mínimo vital según la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela- se incrementó desde mayo 2014 a mayo 2015 en 120, 2% : lo que implica que para sostener a una familia de cinco miembros se requieren 6,4 salarios mínimos.

Por lo tanto, el ingreso mensual disponible debería estar conformado por no menos de tres salarios mínimos para cumplir con el mandato constitucional -pensando en dos asalariados dentro del núcleo familiar-. Y de allí en adelante, establecer una escala de gradación según el principio del derecho laboral.: A trabajo igual salario igual, y a los fundamentes de proporcionalidad y progresividad. De manera que cada vez que se aumente el salario mínimo se ajustarían todas las escalas.

El salario mínimo en sí mismo no resuelve ni siquiera el problema base de la pirámide de Maslow: alimentación. La Canasta Básica alimentaria ha estado en la mayor parte historia republicana inaccesible.

El salario mínimo debería ser la contraprestación por los servicios prestados bajo relación de dependencia productiva que sea fruto del mutuo acuerdo o la fijación sectorial y geográfica donde la productividad promedio así lo justifique; de otra manera su naturaleza es inflacionaria. Si el crecimiento económico está sustentado en la productividad, se pueden mejorar las remuneraciones, y si la inflación está controlada, el salario real puede crecer y los niveles de pobreza tenderán a reducirse. Mientras que la economía no esté en capacidad de generar remuneraciones que crezcan en términos reales, no habrá reducción de la pobreza. Si los salarios reales continúan deteriorándose, la pobreza continuará aumentando.

Refiriendo estos asuntos a Venezuela cabría afirmar que cada punto porcentual de desempleo tiene un mayor costo social en términos de pobreza que un punto porcentual de inflación, y que este costo se hace mayor cuando se trata de pobreza crítica; es decir, si la economía crece, el desempleo tiende a reducirse, y, por lo tanto, se reduce la pobreza, y sobre todo la pobreza crítica.

- La posibilidad de una vida más económica, menos estresante y más bucólica se hace casi utópica por las tremendas dificultades de lo rural: desempleo; ausencia de servicios médicos y hospitalarios de calidad; deficiencias en la dotación para cumplir con todos los niveles de educación y la insuficiencia e ineficiencia de los servicios públicos.

- En lo urbano es totalmente al revés. Estrés, inseguridad, hacinamiento, falta de viviendas adecuadas son compensadas con mayor empleo tanto en el sector formal como informal de la economía, aun cuando deficientes los servicios de salud y educación, así como los públicos están allí y resuelven problemas que en el campo serían insolubles.

- Se sugiere acentuar el proceso de regionalización. Para lo cual es indispensable entender que si no se dota a las regiones de recursos financieros suficientes para que éstas puedan emprender planes concretos de desarrollo de los servicios públicos, se terminará viviendo en los seis circuitos conurbados de la nación y abandonado el 80% de nuestro territorio hermoso, variopinto, rico, lleno de potencialidades que están esperando por la acción de la creatividad y la mano de obra para ser convertidos en portentosas realidades.
 
 
 

Juan David Porras Santana

 

Presidente de la OJDT

 

RESUMEN SEMANAL DEL ÁMBITO LABORAL
RESUMEN SEMANAL DE SEGURIDAD SOCIAL
RESUMEN SEMANAL DEL ÁMBITO TRIBUTARIO
SUMARIO GACETA OFICIAL Nº 41.260 DEL 19/10/2017
TASAS DE INTERÉS SOBRE PRESTACIONES SOCIALES CORRESPONDIENTES AL MES DE SEPTIEMBRE
AVANCE EXTRAORDINARIO Nº 12 DE 2017. SEGURIDAD SOCIAL. EL DERECHO A RECLAMAR PAGOS Y AJUSTES DE PENSIÓN DE JUBILACIÓN PRESCRIBE A LOS TRES AÑOS
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